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Una carta que me debĂ­a escribirte

Para ti ♡

Hay cosas que me guardé durante mucho tiempo. Hoy quiero contártelas bien.

No es para pedirte que cambies de opinión ni para que te sientas obligada a nada. Solo es mi parte de nuestra historia, con todo el cariño que todavía te tengo.

Porfa, léela completa cuando tengas un ratito. La hice con todo mi corazón. ♡

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Desde marzo hasta hoy

Lo que nunca te dije

Si puedes, lee esto con calma. Puedes deslizar dentro de la carta para continuar.

Primero que todo…

No sé muy bien cómo empezar esto, y creo que por eso mismo me demoré tanto en decirte algunas cosas. Han pasado demasiadas cosas desde marzo, y durante este año guardé pensamientos que nunca supe cómo explicarte. A veces porque me daba vergüenza, otras porque no quería incomodarte y muchas veces porque ni yo entendía del todo qué estaba pasando conmigo.

Quiero que sepas desde el principio que no te escribo para reclamarte, para hincharte ni para conseguir una última oportunidad. Tampoco para que sientas culpa. Solo quiero que puedas conocer cómo viví yo todo esto y, ojalá, que después podamos seguir en buenas. Lo que voy a contar es mi versión: lo que pensé, lo que me ilusionó, lo que me dolió y lo que todavía siento.

Cuando todo empezĂł

Me acuerdo de cuando empezamos a hablar más en marzo. Al principio eran conversaciones normales, tonteras, miradas en clases, momentos que cualquiera habría encontrado pequeños. Pero de a poco me fui dando cuenta de que hablar contigo se estaba convirtiendo en algo que esperaba de verdad. Podía estar haciendo cualquier cosa y, si llegaba un mensaje tuyo, me cambiaba el ánimo. Había días en que lo único que quería era contarte algo, aunque fuera la estupidez más grande del mundo, solo para conversar un rato contigo.

Me acuerdo también de esa conversación sobre si nos gustaba alguien. Cuando los dos dijimos que sí, cuando quedaron cosas a medias y apareció eso de ver qué pasaba en Francia, yo empecé a pensar que quizás entre nosotros podía haber algo distinto. No digo que eso pruebe que tú sentías lo mismo. Solo quiero que entiendas por qué a mí me empezó a ilusionar.

Me gustaba que me mandaras cosas tan tuyas y tan de la nada: tus uñas, tus pestañas, videos, los sonidos de tus uñas, hasta ese video eterno de tu rutina de pelo JAJAJA. Quizás para ti era simplemente confianza, pero a mí me hacía sentir cercano a ti. Me gustaba saber de tus días y también que me contaras cosas que no tenían ninguna importancia. Justamente esas eran las que a veces más feliz me hacían.

Todo lo que me quedĂł de Francia

Si hay una etapa que siempre voy a recordar contigo es Francia. Pasaron tantas cosas que todavía me da risa acordarme de algunas. Estar cerca, acompañarnos, las conversaciones, las tonteras que hacíamos, las veces que me buscabas y esos momentos en los que simplemente estábamos cómodos sin tener que fingir nada.

Nunca se me olvidó cuando me dijiste que necesitabas un abrazo. Tampoco ese momento en que me llamaste y terminamos acostados viendo videos, tranquilos, con una confianza que a mí me pareció preciosa. No te cuento esto para darle un significado que quizás no tuvo para ti. Te lo cuento porque para mí sí fue especial, y porque fue uno de esos recuerdos que uno guarda sin darse cuenta.

También me acuerdo del cine, de compartir dulces, de reírnos por cualquier cosa, de cuando me quitabas los lentes, de cómo nos molestábamos, de todas esas veces en que me sentí feliz por cosas tan simples. Hubo momentos en los que pensé que quizás tú también me mirabas distinto. Y esa posibilidad, aunque nunca estuviera clara, para mí significaba mucho.

Lo que nunca notaste de mĂ­

Creo que una de las cosas que menos te dije es cuánto esperaba hablar contigo. A veces miraba el teléfono pensando que quizás me habías escrito. A veces me daban ganas de empezar una conversación y terminaba sin hacerlo. Y no porque no quisiera hablarte: todo lo contrario. Me pasaba que, si tú no me hablabas, yo empezaba a pensar que quizás no tenías ganas de hablar conmigo, o que te podía estar molestando. Entonces prefería darte espacio, aunque por dentro sí quisiera buscarte.

Muchas veces me hice el tranquilo o el desinteresado. Quizás por fuera parecía que ya no me importaba, pero había días en que me importabas muchísimo. Me costaba encontrar el punto entre demostrarte lo que sentía y no parecer alguien que estaba siempre detrás de ti. Y a veces terminé callándome demasiado.

Estuve así prácticamente todo un año, entre intentarlo, ilusionarme, alejarme un poco y volver a preguntarme qué estaba pasando. Te di mi atención, mi cariño, mi tiempo y mis ganas, no como si fueran cosas que debieras devolverme, sino porque de verdad me nacía hacerlo. Yo sí lo intenté, aunque seguramente hubo veces en que no supe demostrarlo bien.

Lo que sentĂ­a y lo que me dolĂ­a

También tengo que ser sincero con lo que no fue tan bonito. Hubo veces en que las señales me parecían contradictorias. Un día sentía que había una cercanía muy especial y después me encontraba con palabras o situaciones que me hacían pensar que yo había entendido todo mal. Cuando hablamos y me dijiste que nunca hubo nada y que aquella luz verde había sido para ver cómo reaccionaba, quedé con muchas preguntas. No porque no respetara lo que me estabas diciendo, sino porque me costaba ordenar todo lo que yo había vivido antes.

Yo sabía que tú ya sabías lo que sentía por ti, y creo que eso era parte de lo que más me confundía. A veces me preguntaba por qué, si sabías lo que me pasaba contigo, no me aclaraste antes cómo veías las cosas o por qué nunca hablamos de eso de frente. No esperaba que sintieras lo mismo, pero me habría ayudado a no seguir ilusionándome con cada señal. Y también sé que yo podría haber sido más directo en vez de quedarme con tantas preguntas.

Cuando hablabas de relaciones, de romance, de tus estándares y de cómo querías que alguien te tratara, a veces yo me sentía fuera de todo eso. Como si estuviera cerca de ti, pero sin ser realmente una posibilidad. No era que tuvieras que elegirme porque yo estuviera ahí. Sé perfectamente que el cariño no funciona así. Pero igual dolía sentir que, por más que intentara, quizás nunca iba a ser alguien a quien vieras de esa manera.

Hubo incluso momentos en que llegué a preguntarme si te gustaba tenerme cerca porque sabías lo que yo sentía, o si simplemente éramos amigos y yo estaba mezclando las cosas. No sé cuál es la verdad, y por eso no quiero acusarte de nada. Solo quiero que sepas que esa duda existió y que a mí me hizo sentir a veces como si no fuera parte, como si no fuera querido de la forma en que quería serlo.

Y lo más difícil era que, incluso cuando decidía dejar de buscarte, todavía me daban ganas de saber de ti, de contarte tonteras, de preguntarte cómo estabas. Alejarse de alguien que todavía quieres no siempre significa que ya dejó de importarte. En mi caso muchas veces fue simplemente una forma de cuidarme un poco.

Lo que también aprendí gracias a ti

Hay algo bonito que nunca quisiera que se perdiera entre todo esto: contigo descubrí una parte de mí que nunca había conocido. Una parte mucho más cariñosa, mucho más atenta, que se emocionaba con un mensaje, con una mirada o con un momento tan sencillo como ver videos al lado de alguien. Me di cuenta de que podía querer a una persona así, de que podía tener ganas de mejorar, de escuchar más, de aprender a demostrar lo que siento y de esforzarme de verdad.

Lo que siento hoy

Durante un tiempo pensé que lo mejor era decir simplemente «me gustabas» y dejarlo así. Pero ahora creo que eso también sería mentirte un poco. La verdad es que todavía te quiero. Quizás ya no de la misma manera en que te buscaba antes, quizás estoy mucho más tranquilo y ya entendí que no puedo quedarme esperando algo que no depende de mí. Pero eso no hace que el cariño desaparezca de golpe.

Hubo momentos en los que me ilusioné tanto con la posibilidad de estar contigo que también tuve que preguntarme cuánto era la idea de una relación y cuánto eras tú. Y aunque me hice esa pregunta, hay algo que sí tengo claro: el cariño que te tengo es real. No necesito convertirlo en una promesa de esperarte para siempre ni en la obligación de que algún día pase algo.

Quise que fueras tú. Hubo veces en que me imaginé una historia juntos y me dieron ganas de vivirla de verdad. Y hoy entiendo que querer eso no significa que tú tengas que quererlo también. Tal vez nunca fui tu opción como yo esperaba. Pero aun así, por todo lo que vivimos y por cómo lo sentí, todavía hay una parte de mí que cree que entre nosotros pudo haber algo, aunque nunca llegara a pasar.

Lo que me gustarĂ­a preguntarte

Me quedé con preguntas que nunca supe hacerte bien. Si alguna vez pensaste en mí de una forma distinta a la amistad. Si alguna vez te imaginaste conmigo, si llegaste a soñar conmigo, si hubo un momento en que te planteaste la posibilidad de que pasara algo entre nosotros. Y, sobre todo, qué significaron para ti todos esos momentos que yo guardo tanto.

Para terminar

Quiero que sepas que esto no es para hinchar, hacer un drama ni quedar mal contigo. Después de casi un año necesitaba contarte mi versión, con lo bonito y lo doloroso, porque nunca pude explicarlo de verdad. Y te pido un favor: si puedes, que esto quede entre nosotros, especialmente que no se lo muestres a Sara. Me costó mucho abrirme así y para mí es algo personal.

Y aun con todo, quiero que sepas que no me arrepiento de haberte querido. Fuiste alguien importante para mí. Me hiciste sentir cosas bonitas, me hiciste intentar ser mejor, me ayudaste a descubrir esa parte de mí que nunca había descubierto y también me enseñaste un montón, incluso en la confusión.

Si hoy te digo todo esto, es para cerrar este capĂ­tulo de una forma linda, sincera y madura. No para quedar mal, no para discutir, y menos para obligarte a nada. Solo para que entiendas lo que fue esto para mĂ­ y para quedar en buenas.

Me gustaría que pudiéramos seguir tratándonos con cariño y sin esa incomodidad de sentir que hay tantas cosas sin decir. Yo me quedo agradecido por haberte conocido, por todo lo que vivimos y por haberlo intentado de corazón.

Y aunque esto sea una despedida de lo que yo esperaba que pasara, no es una forma de negar lo que todavĂ­a siento.

Con cariño,
Lorenzo ♡

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Lo Ăşltimo que querĂ­a decirte

“Todavía te quiero, y aunque muchas veces sentí que nunca fui tu opción, sigo creyendo que entre nosotros sí hubo algo.”

— Lorenzo ♡
Canciones de esta historia

Lo que también dicen las canciones

Hay canciones que me hacen acordarme de distintas partes de este año. Cuando tenga los audios, también van a sonar aquí.

🌅 La nostalgia de lo vivido y de todo lo que todavía queda en los recuerdos.

La música de fondo está pendiente: todavía no agregamos los MP3. No se reproducirá ninguna canción sin que ella pulse reproducir.

Si quieres responderme

Hay cosas que siempre quise saber

No tienes que responder todo ni hacerlo ahora. Prefiero una respuesta sincera, aunque sea distinta a lo que yo imaginaba.

Lo que escribas se envía de forma privada. No aparece publicado en esta página y yo podré verlo en mi cuenta. Si prefieres hablar conmigo directamente, también está bien.

Gracias por leerme

“No espero que sientas lo mismo. Solo quería que supieras cuánto significaste para mí.”

🌹 Rosas · Lirios · Amapolas · Delphinium · Tulipanes 🌷